La prueba de detección psicofisiológica del engaño, coloquialmente referida como prueba de polígrafo o detector de mentiras, es una prueba con un nivel de precisión aproximado del 90% cuando se realiza en apego a los principios basados en evidencia y las mejores prácticas basadas en ciencia. Las empresas con certificaciones internacionales, o poligrafistas miembros de asociaciones profesionales internacionales aplican técnicas validadas científicamente que aseguran altas tasas de precisión.

Una prueba que dure menos de 90 minutos, en donde atiendan a las personas de manera grupal durante cualquier fase de la prueba, que utilice técnicas de antaño con múltiples preguntas redactadas de forma confusa o que evalúan mas de un riesgo a la vez (que utilizan por ejemplo preposiciones como “o”, “y”, o que traten de evaluar estados mentales como “piensa usted”, “tiene usted la intención de”, “cree usted”, “sabe usted si”); es una prueba con muy baja eficiencia, que puede dar resultados con probabilidades muy cercanas al azar (50%), por lo que estarías posiblemente haciendo una mala inversión de tu dinero.

Revisa algunas generalidades sobre los protocolos validados en nuestro artículo sobre la aplicación correcta de la prueba.