Los estándares establecen que todo Poligrafista deberá dedicar tiempo suficiente para la preparación de la prueba, poniendo particular énfasis en las preguntas que va a aplicar ya que debe asegurarse que tengan relación con los riesgos y conductas que deben evaluarse, que sean claras y precisas y sobre todo que sean preguntas que realmente investiguen las conductas de interés de quien solicita la prueba.
Por ejemplo. Se sabe que los mejores indicadores de conductas futuras son las conductas previas. Si alguien cometió un fraude en diferentes empleos previos, se
incrementa la posibilidad de que lo haga en un siguiente empleo. O si alguien tiene problemas de adicción a drogas, probablemente su toma de decisiones, control de impulsos, apego a normas, etc., no será tan eficiente como quien no las consume.